Cuando la fecha de la caja decide qué sale

Mayoristas, pequeños distribuidores y cualquiera que almacene alimentación, bebida o cosmética: lo difícil no es contar, es saber qué palé tiene que salir primero y poder demostrar dónde acabó un lote.

Una hoja de cálculo puede tener una columna de caducidad. Lo que no puede es impedir que alguien saque el palé que llegó ayer mientras el de marzo sigue detrás, ni responder a «¿a qué clientes fue el lote L26294?» tres meses después.

Los negocios a los que esto se les tuerce no se enteran ese día. Se enteran cuando hay que retirar un lote, cuando se tira mercancía porque nadie miró, o cuando un cliente reclama por una fecha que nunca debió salir del almacén.

Programa de inventario para distribuidores de alimentación
  1. 01

    Lo que antes caduca lo tienes delante

    El panel cuenta lo que caduca en treinta días y la lista de stock filtra justo eso, cada línea con su lote y su ubicación. El palé de marzo está en la pantalla antes de que alguien pase por delante de él, que es lo que no hace una hoja de cálculo.

  2. 02

    Lotes donde hacen falta

    Activa lote y caducidad en los productos que lo necesitan y deja simples los demás. La mercancía de un producto con lote obligatorio no se puede registrar sin él.

  3. 03

    Lo que caduca este mes, al abrir

    El panel cuenta lo que caduca en treinta días y la lista de stock filtra por ello, así que el «¿qué hay que mover?» semanal es un clic.

  4. 04

    Trazabilidad que sobrevive al palé

    Cada movimiento guarda el lote y la ubicación que tocó en ese momento, así que el historial se sigue leyendo mucho después de que esa mercancía se haya ido.

Dónde se queda corto Es control de stock, no un sistema de ventas: BasicInventory no guarda precios, ni facturas, ni clientes, así que a qué cliente fue un lote vive en tu facturación, no aquí.

Se compra una vez. Se usa mientras sirva.

El precio sube cada cinco licencias vendidas y no vuelve a bajar. Lo que pagues hoy es lo que costó esta copia, para siempre.